Cuando era niña, recuerdo bien que entre todas las muñecas, prefería siempre unas en particular, aquellas con las que mi instinto femenino y maternal se podría sentir más a gusto y ellas eran las muñecas de trapo, con las cuales podía jugar e incluso dormir, abrazarlas y no me causaban daño; debo confesar que hasta ahora me gustan las muñecas, tengo 24 años y la última muñeca que adquirí fue hace un año y medio, precisamente una de trapo.
Es por ello que decidí ponerle a mi blog ese nombre, porque el término muñeca no simplemente es para mí "un juguete más", sino que es aquel objeto que causa ternura, ilusión y amor.
