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jueves, 22 de septiembre de 2011

Gracias por tus Gracias

Señor, realmente cada día me sorprendes más; cada día me doy cuenta que no estoy sola, abro los ojos cada mañana y veo a mi alrededor todo un mundo desordenado y en ese desorden tu me ordenas.
Hace más de un año te entregué mi vida y realmente la has tomado, porque has sido más fuerte que todo, has sido más fuerte que yo; venciste a mi sentir y tomaste el control, gracias por ello!
Sólo tú sabes lo que siento, lo que pienso, lo que anhelo... en mi condición humana tengo ganas de pedirte tanto... pero mi espíritu, está aprendiendo a esperar y de Ti, todo lo que viene es más que bueno!
Estoy escuchando una canción esa en la que en un dilema de amor, estuve llorando, en la que mi pasado y mi presente se enredaban para confundirme y tú hiciste sonar esta canción en mi computador... no puedo expresar, ni explicar las formas más románticas que utilizas para enamorarme... ERES MI DIOS, MI AMADO, MI PADRE, MI HERMANO, MI AMIGO, MI AIRE, MI AGUA, MI TODO!!!


martes, 6 de septiembre de 2011

Debilidad vs Orgullo

Cuando admites tu debilidad, pierdes la fuerza...
Muchas veces optamos por colgarnos del orgullo y no admitir realmente lo que nos debilita, queremos y hacemos creer a los demás que somos SUPER PODEROSOS  y que ninguna circunstancia de la vida nos hace temblar, tenemos respuesta para todo y sobretodo, siempre quedamos bien ante los demás!
¿Qué sucede cuando el orgullo crece más?
La caída es mucho más dura, duele más verse descubierto fragil y débil; que admitir que lo somos. El orgullo te lleva a mentirte y mentir a los demás y si tu orgullo es muy grande, apuestas por él y pierdes lo que vale la pena, porque simplemente no vas a fallar al señor orgullo, él te maneja y él siempre queda bien.
¿Qué sucede si admitimos nuestra debilidad?
´La cura viene pronto y a tiempo, admitir alguna debilidad y/o fragilidad simplemente te convierte en alguien sincero contigo y por lo tanto con los demás, aprenderás a superarlo más fácilmente y la caída no será muy dura. Por lo tanto podrás ganar mucho, ya que no será difícil admitir lo que realmente quieres en tu vida!

sábado, 3 de septiembre de 2011

Quiero un hombre

Querer algo, es muy complicado y más si es un hombre, un ser humano con tantos defectos y virtudes como las mías, con tanta imperfección como la mía...
Imagino al ideal, comprendiendo que será difícil encontrarlo, mas no imposible!

y mi anuncio comienza así:

Quiero un hombre que crea y ame a Dios.
Quiero un hombre que no se averguence de mis locuras y que se ria conmigo hasta orinarnos.
Quiero un hombre que amance mi complicado caracter.
Quiero un hombre al cual yo respete y admire, para poder ser una buena mujer.
Quiero un hombre que no sea celoso y confie, pues yo, no le traicionaré.
Quiero un hombre que se encante con mi sonrisa y que me encante con la suya.
Quiero un hombre que se ame, porque así me podrá amar.
Quiero un hombre que no grite, sino, que explique la situación.
Quiero un hombre que ame mis detalles.
Quiero un hombre que quiera compartir una vida conmigo, pues no creo en el divorcio, pero si en el amor eterno.
Quiero un hombre que no se embriague con alcohol, pero que sí se embriague de amor conmigo.
Quiero un hombre que comprenda que lo que importa, es lo que soy, no lo que fui.
Quiero un hombre que se deje engreir.
Quiero un hombre que haya vivido lo suficiente como para saber si yo soy lo que deseaba.
Quiero un hombre que me respete en su totalidad.
Quiero un hombre que quiera tener un hogar muy bendecido y protegido por Dios.
Quiero un hombre que me AME.

Sólo sé que el día que me enamore, será, simplemente será... no necesariamente lo que quise o pedí :)
Pero si existe alguien así... me avisan :)

jueves, 1 de septiembre de 2011

Mi Cruz

Hace un año y siete meses, decidí cargar MI CRUZ, fue un momento en el cual me miré al espejo, vi mi presente, pude ver en lo que me había convertido... en minutos repasé los últimos 7 años de mi vida, esos años lejos de Dios, esos años llenos de "libertad" de aquella libertad que te amarra a manías, costumbres y vicios; aquella libertad en la cual tienes que hacer un millón de cosas para creértelo, porque si no, no la sientes. Dejé de lado mi ego, aquel que me hacía pensar que todo lo que había hecho estaba bien o que al menos me enseñó algo, aquel orgullo que impide aceptar que alguna vez te equivocaste; en ese momento estaba yo sola y nadie se iba a enterar que me avergonzaba de mi misma y que me sentía vacía, en aquella soledad de arrepentimiento atiné a hablarle a alguien que en los últimos años sólo busqué cuando lo necesité, ese alguien que cuando no me daba lo que queria renegaba y hasta le decía que no existía...
Le pedí perdón, le dije que no había sido feliz... y que me deje volver! En ese momento cargué Mi Cruz y comencé a andar... no ha sido fácil pero la prefiero porque Dios me llena y me hace feliz.