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lunes, 5 de marzo de 2012

Enamorada de mujeres

En mi vida, no sólo me enamoré de hombres, acepto y admito estar enamorada de unas cuantas mujeres, una de ellas y la más importante, a pesar de sus 40 años aceptó tenerme en su seno y llenarme de calor, aceptó corregir mi temperamento y enseñarme que existe un Dios, aceptó desvelarse cada vez que por un espasmo bronquial, yo no podía respirar, en conclusión aceptó cuidarme por siempre, y a ella la llamo Mamá, también me he enamorado de una mujer que a pesar de sus años, es divertida y pelea conmigo como una niña, me cuadruplica la edad, siempre me dobla la ropa y también hace travesuras y cuando la llamo le digo “Abuela malcriada”. También me enamoré de una blanquiñosa que un 30 de octubre me hizo tía, e hizo que naciera en mí un amor que es incomparable por Gaetano, aquella que trabajó muy duro por darme una profesión, aquella que lo dejó todo por nosotros, ella se llama Nadia y es mi hermana mayor. También estoy enamorada de alguien que me consciente en todo, que se olvida que soy grande y que casi siempre me ve pequeña, pero sin embargo yo casi siempre la veo frágil y quisiera defenderla de todo y todos, ella es mi hermana Susanne.
Esas son las mujeres que me enamoraron y que por razones místicas, nunca dejarán de ser parte de mi sangre, de ser parte de mi vida, de ser parte de mi historia… Las amo mucho y deseo que siempre Dios las bendiga y así podamos compartir la eternidad algún día :)

viernes, 2 de marzo de 2012

El arte de pedir perdón

Ciertamente alguna vez me dijeron que las palabras se deben pensar antes de decirlas, porque a veces llevan como valor agregado un toque de veneno, ese veneno llamado orgullo; el cual puede ser apagado muchas veces con pedir "PERDÓN".
Cuánto nos cuesta pedir perdón?... es sólo una palabra, una palabra cargada de consecuencias, como sentirnos humillados, frágiles y pequeños; pero no neguemos que nos quita un peso de encima el hacerlo.
Ayer una persona cercana, me decía: "¡Me siento mal por haberle pedido perdón, no todo fue culpa mía, ahora él pensará que él tiene la razón!"
La respuesta es la sgte:
1- El pedir perdón agrada a Dios.
2- Jamás sentirte en error por pedir perdón.
3- Al pedir perdón, enseñas a los demás a hacerlo.
4- Si logras pedir perdón, también logras tener un corazón sin cargas negativas.
5- Aprendamos a aceptar las disculpas de otros, sin enorgullecernos por ello, sino, recibirlo con humildad, entendiendo que no fue fácil para aquella persona hacerlo y tomándolo como una lección de amor.

El perdón tiene que pedirse de corazón y darlo de corazón.
 :)

Bendiciones muak muak!