Cuando admites tu debilidad, pierdes la fuerza...
Muchas veces optamos por colgarnos del orgullo y no admitir realmente lo que nos debilita, queremos y hacemos creer a los demás que somos SUPER PODEROSOS y que ninguna circunstancia de la vida nos hace temblar, tenemos respuesta para todo y sobretodo, siempre quedamos bien ante los demás!
¿Qué sucede cuando el orgullo crece más?
La caída es mucho más dura, duele más verse descubierto fragil y débil; que admitir que lo somos. El orgullo te lleva a mentirte y mentir a los demás y si tu orgullo es muy grande, apuestas por él y pierdes lo que vale la pena, porque simplemente no vas a fallar al señor orgullo, él te maneja y él siempre queda bien.
¿Qué sucede si admitimos nuestra debilidad?
´La cura viene pronto y a tiempo, admitir alguna debilidad y/o fragilidad simplemente te convierte en alguien sincero contigo y por lo tanto con los demás, aprenderás a superarlo más fácilmente y la caída no será muy dura. Por lo tanto podrás ganar mucho, ya que no será difícil admitir lo que realmente quieres en tu vida!
No hay comentarios:
Publicar un comentario